Historia
¨Vivir las cosas en carne propia, imagino da las fuerzas y el compromiso necesario para producir cambios. El proceso de adopción de mis dos hijas me marcó para siempre, fue una experiencia en soledad que me prometí ningún otro matrimonio viviría y me aboqué de corazón a crear una instancia de acompañamiento, no sólo para las familias adoptivas, sino también para esas mujeres que nos hacen realidad el sueño de ser madres gracias a su valentía al preservar la vida y darles la seguridad que sus hijos encontrarían el futuro que ellas querían pero no podían darles”
Es así como en 1994 nace la Fundación San José para la Adopción teniendo como misión, humanizar y agilizar el proceso de adopción; dar una respuesta concreta a graves problemas sociales como el aborto, abandono y maltrato de niños, validando así la adopción como otra forma de hacer familia.
Nuestra Fundación es una institución privada sin fines de lucro, con decreto de Derecho Canónico y acreditada ante el Servicio Nacional de Menores (Sename) para trabajar en Programas de Adopción. Su equipo multidisciplinario de profesionales comprometidos, está compuesto por más de 90 personas contratadas y remuneradas y más 74 voluntarios especialmente calificados y entrenados. Llevamos ya 17 años dedicados a ser una Opción por la Vida, y durante ese período hemos logrado acoger a 5.414 mujeres en conflicto con su embarazo y cobijar a 1.654 niños en nuestros hogares. Con alegría, podemos decir que hemos entregado en adopción a 1.104 niños, habiendo contribuido a formar nuevas familias, núcleo indispensable para el sano crecimiento emocional e intelectual de los seres humanos.
En Fundación San José nuestra labor abarca a todos los protagonistas que están presentes en el proceso de adopción: mujeres en conflicto con su embarazo, quienes son atendidas por un equipo altamente calificado, donde son acompañadas de manera humana e integral para que decidan en libertad asumir su maternidad u optar por el camino de la adopción; el niño, el actor más vulnerable de este proceso, y para el cual siempre buscamos el bien superior, conlleva todo nuestro cuidado, cariño y estimulación que necesita mientras espera ser acogido por su familia adoptiva, y el matrimonio postulante, el cual es evaluado y preparado en diversos ámbitos para recibir en la mejor forma a este nuevo hijo.
Cada día se presentan nuevos desafíos y nuestro compromiso seguirá vigente con más fuerza, mientras haya algo que podamos hacer por el bien de los niños y el fortalecimiento de la familia. Mi compromiso personal y el de todos aquellos que me acompañan, está fortalecido por la experiencia y estimulado por los sueños de un futuro mejor, cuenten con nosotros.
Con cariño.
Bernardita Egaña, Fundadora y Directora Ejecutiva.